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Relaciones Diplomaticas entre Colombia y Canadá

Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Canadá se formalizaron con el establecimiento de las respectivas misiones y la designación de Embajadores.

Por Colombia se designó al doctor Carlos Martínez Aparicio, mediante decreto 1956 de 1953 y la presentación de cartas credenciales se efectuó el 21 de octubre de este mismo año.

El señor Edmond Turcotte, fue el primer Embajador canadiense en Colombia, donde permaneció hasta el 16 de octubre de 1955.

Las relaciones desde entonces han sido cordiales aunque no particularmente intensas durante los primeros años. Realmente un mayor acercamiento se produce apenas hasta 1968, luego de la importante visita que realizó la delegación canadiense presidida por el Secretario de Estado para Relaciones Exteriores, señor D. Mitchell Sharp, acompañado por los ministros de Industria y Comercio, Jean Luc Pepin; el ministro de Minas y Energía, J.J. Greene; el Secretario de Estado, Gérard Pelletier; y el ministro sin cartera, Otto Lang. Los ministros fueron acompañados por funcionarios del Departamento de Asuntos Exteriores, del Departamento de Industrias y Comercio, y del Departamento de la Secretaría de Estado, así como de representantes de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, la Corporación de Crédito a la Exportación (EDC), el Canada Council, la Galería Nacional de Arte, la Junta Cinematográfica Nacional y la Canadian Broadcasting Corporation.

Con Colombia existía ya un pequeño programa entre el Icetex y la Asociación de Universidades y Colegios de Canadá (AUCC), que facilitaba estudios de posgrado a estudiantes colombianos en universidades del Canadá.

La Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional había concedido, para la época, importantes créditos al Departamento Nacional de Planeación para adelantar estudios de factibilidad de diversos proyectos, y para la construcción de la hidroeléctrica del Alto Anchicayá, así como en otros distintos sectores.

Igualmente los voluntarios del Canadian University Services Overseas (CUSO), colaboraban en diferentes actividades como trabajadores sociales, enfermeros y profesores.

Como resultado de la misión, se llegó a un acuerdo con Colombia para negociar un nuevo tratado que regulara las relaciones económicas y comerciales, que hasta ese entonces se regían por un antiguo acuerdo celebrado con la Gran Bretaña.

El importante informe presentado por esta misión dio lugar a la formulación de nuevas políticas frente a Latinoamérica, que posteriormente fueron expresadas en el documento titulado "Foreign Policy for canadians: Latin America", publicado en 1970 por el Departamento de Asuntos Exteriores de Canadá.

Se iniciaría así una nueva etapa en las relaciones con el establecimiento de una estructura diplomática y comercial que pretendía estrechar y diversificar los nexos con los países al sur de los Estados Unidos.

En enero de 1977 se realizó la visita de una nueva misión canadiense a tres países de América Latina, entre ellos Colombia.

Estaba presidida por el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Don Jamieson, y su principal propósito era el de estrechar los vínculos políticos, económicos y comerciales con estas.

Durante los cuatro días que permaneció en Bogotá, el ministro Jamieson firmó tres acuerdos de cooperación técnica y científica y ratificó un acuerdo comercial. Este acuerdo le otorgaba a Colombia la condición de nación más favorecida en relación con las preferencias arancelarias canadienses. Se incluía en este acuerdo el propósito de invertir cuatro y medio millones de dólares en las industrias pesqueras y en desarrollo rural. También se firmó una carta de intención para el préstamo de cinco millones de dólares, con plazo de treinta años, para financiar pequeñas y medianas empresas mineras y para proyectos de reforestación.

El acuerdo comercial mencionado estimuló de manera muy importante la relación bilateral, produciendo como efecto inmediato un aumento del 90 por ciento en las exportaciones canadienses hacia Colombia en 1980. La cifra total de exportaciones canadienses llegó durante este año a los 185 millones de dólares. A la vez, el 50 por ciento del café consumido en Canadá se importaba de Colombia. Las exportaciones colombianas para este año totalizaron 101 millones de dólares.

La cooperación técnica a través de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional sumaba en este año 8.3 millones de dólares y era una de las más significativas en América Latina. Aparte del apoyo institucional, la ACDI desarrollaba un número importante de proyectos rurales y colaboraba con asociaciones no gubernamentales en programas de tipo social.

Otra importante agencia canadiense, el Centro de Investigación para el Desarrollo Internacional (IDRC), tenía localizada su oficina regional en Bogotá y colaboraba en muy importantes proyectos de investigación. Hoy, su oficina regional se encuentra en Montevideo, y continúa prestando invaluables servicios a Colombia especialmente en investigación científica, agraria y medioambiental.

En el año de 1983, tuvo lugar la visita del ministro de Asuntos Exteriores, señor Jean Luc Pepin, quien había formado parte de la misión canadiense realizada en 1968, en ese entonces en su calidad de ministro de Industria y Comercio.

Con motivo de esta nueva visita durante el gobierno de Belisario Betancur, se suscribió un acuerdo administrativo para el proyecto denominado "Apoyo Integral al Desarrollo Artesanal en Sectores Marginados", que debía ser ejecutado por la empresa estatal Artesanías de Colombia.

Durante el resto de la década se daría una intensa relación entre Colombia y Canadá con motivo del proceso de paz en Centroamérica y de los esfuerzos que realizaron dentro de los propósitos de Contadora y de Esquipulas.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, doctor Rodrigo Lloreda, llevó a cabo una visita a Canadá en 1984, con el propósito de sostener conversaciones con su homólogo Allan J. Mac Eachen, y agradecer a la vez los esfuerzos de Canadá y del gobierno de Pierre Elliot Trudeau, frente al proceso de paz centroamericano y las gestiones del Grupo de Contadora y del Grupo de Apoyo.

Dos meses después de la visita del canciller colombiano, sería el ministro canadiense quien visitaría Bogotá para reiterar su voluntad de cooperación en el área de la seguridad continental.

Canadá, al igual que Colombia, encontraba que la causa principal del conflicto centroamericano era la situación social y económica de la región y no la confrontación ideológica. Por este motivo se acogió la solución negociada que promoviera la paz a través de la diplomacia multilateral.

Canadá expresó su apoyo a las gestiones del Grupo de Contadora mediante el aporte de cien millones de dólares canadienses para ayudar al desarrollo y la reconstrucción de la región, e integró la misión conjunta ONU-OEA que haría la supervisión de los acuerdos de paz.

En 1984, el gobierno conservador de Brian Mulroney, que sucedió al de Pierre Elliot Trudeau, daría una prelación a los intereses con Estados Unidos y, en especial, a las negociaciones que llevaron a la suscripción del Tratado de Libre Comercio bilateral. Su canciller, Joe Clark, mantuvo un señalado interés por los asuntos latinoamericanos e influyó de manera considerable para lograr el ingreso de Canadá a la OEA en 1990.

A partir de entonces, las relaciones de Canadá con Colombia y con el resto de América Latina tendrían un notable desarrollo.

En el mes de abril de 1992, la ministra de Relaciones Exteriores, Noemí Sanín de Rubio, realizó una visita a Canadá durante la cual se trataron importantes aspectos de la relación bilateral y se suscribió un memorando de entendimiento para la creación de la Comisión Mixta de Inversión y Comercio.

En 1995, la viceministra canadiense para América Latina y el Caribe, Kathryn McCallion, visitó a Bogotá, y como resultado de las reuniones de trabajo se creó el mecanismo bilateral de Consultas Políticas a Alto Nivel, similar al que existe con otros países de la región.

En desarrollo de este mecanismo, la viceministra de América y Soberanía Territorial, doctora Clemencia Forero Ucrós, realizó una visita a Ottawa en octubre de 1996. En aquella oportunidad se analizó con detenimiento la relación bilateral, al igual que importantes temas de la agenda multilateral. Los principales temas tratados fueron los relativos a derechos humanos, extradición, acción multilateral contra las drogas, reformas a la ONU y el proceso de privatizaciones de Colombia, así como las conversaciones entre Mercosur y la Comunidad Andina.

Con anterioridad a la visita de la Viceministra Forero Ucrós, se había celebrado la Segunda Reunión Ministerial de Comercio en marzo de 1996, en Cartagena. A dicha reunión concurrió el ministro de Comercio de Canadá, señor Arthur Eggleton, acompañado por un importante grupo de empresarios interesados en explorar oportunidades de inversión y de comercio. De allí surgieron importantes posibilidades de contratos en los sectores de energía, telecomunicaciones y transporte.

Dado el interés que despertó en Colombia la posibilidad de importantes negocios en estas áreas, se llevó a cabo una visita viceministerial a comienzos de 1997, integrada por los viceministros de Comunicaciones, Desarrollo y Comercio Exterior.

Para esta fecha, el comercio bilateral había llegado a la cantidad de ochocientos diez millones de dólares anuales.

La visita de la ministra de Relaciones Exteriores, María Emma Mejía, y del ministro de Comercio Exterior, Carlos Ronderos, en octubre de 1997, sería la última efectuada por altos funcionarios del Estado colombiano hasta la fecha de elaboración de este trabajo. Durante esta última visita se trataron aspectos especialmente importantes de la relación bilateral, tanto en el campo político, como en el económico y comercial. Vale la pena destacar la reunión que sostuvo la ministra de Relaciones Exteriores con el ministro de Asuntos Extranjeros, señor Lloyd Axworthy y la reunión del ministro de Comercio Exterior con su homólogo, señor Sergio Marchi, quien demostró especial interés por el comercio bilateral y por el desarrollo del proceso de integración regional y hemisférico.

La ministra Mejía igualmente sostuvo una reunión con las principales organizaciones no gubernamentales relacionadas con la protección y promoción de los derechos humanos, en la sede de la Fundación Canadiense para las Américas.

Finalmente, en el transcurso del año se realizaron varias visitas de altos funcionarios de la Cancillería canadiense a Bogotá, y en especial tres visitas consecutivas del Secretario de Estado para América Latina y Africa, señor David Kilgour, quien ofreció una contribución canadiense de un millón de dólares para ayuda humanitaria.

Desarrollo de la Relación Bilateral

Canadá ha definido como prioridades de su política exterior: la protección de los derechos humanos, la promoción de la democracia, la resolución de conflictos a nivel global, la seguridad regional y hemisférica, la protección de la biodiversidad y la proyección de su cultura.

En este sentido es importante señalar que la relación que se desarrolla entre Canadá y Colombia esta enmarcada dentro de los anteriores lineamientos.

Las relaciones entre Colombia y Canadá han sido tradicionalmente amistosas y cordiales. Ambos países comparten similares puntos de vista frente a los principales temas del acontecer mundial y colaboran de manera eficaz en los asuntos regionales y hemisféricos.

La búsqueda de la paz y de la seguridad internacional, el fortalecimiento de la democracia, el desarrollo social y la prosperidad económica, hacen parte de la agenda de política exterior de ambas naciones. Igualmente la integración y la concertación, así como los esfuerzos por lograr la plena realización de los ideales contenidos en la Carta de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, son objeto de su permanente atención. Y como base fundamental de ese entendimiento cordial, el pleno respeto del derecho internacional, de la soberanía e independencia, de la autodeterminación y del equilibrio.

Dentro de toda esta amplia gama de coincidencias y de intereses comunes destacan, por su importancia, cuatro grandes temas que a la vez que forman parte de la agenda global son elementos esenciales de la relación bilateral. Ellos son: El medio ambiente y el desarrollo sustentable; los derechos humanos; la lucha contra el tráfico de drogas, y la política social. Son estos temas, aparte de la integración económica y comercial hemisférica, y la paz y la seguridad continental y mundial, los que centrarán la atención en el futuro venidero.

La Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional y su Política de Derechos Humanos.

La ACDI es un valioso instrumento del Gobierno de Canadá para el cumplimiento de sus objetivos en materia de derechos humanos.

Las metas de la Agencia son las de fortalecer la participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones, fortalecer las instituciones democráticas, y colaborar en la protección y promoción de los derechos humanos y la seguridad de individuos.

Dentro de sus prioridades están las de apoyar la plena participación de la mujer, cooperar en el desarrollo de infraestructura de servicios hacia los más necesitados, fomentar el desarrollo del sector privado y colaborar en la protección del medio ambiente.

Ejecuta sus políticas a través de entidades gubernamentales, instituciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, universidades, sindicatos y asociaciones profesionales.

Los principales proyectos que actualmente adelanta la ACDI en materia de derechos humanos en Colombia son:

-Proyecto de Promoción de Derechos Humanos.

Este proyecto a cinco años con un costo total de 1.5 millones de dólares se enfoca hacia la promoción de los derechos humanos y el análisis de las causas de la impunidad y la ineficiencia judicial como determinantes del escalamiento de la violencia en Colombia. Se pretende lograr el fortalecimiento de instituciones públicas y privadas cuyo objetivo es el de la protección y promoción de los derechos humanos y de la democracia. Se ejecuta en colaboración con el Centro de Investigación y Educación Popular-CINEP, con la Comisión Andina de Juristas, capítulo colombiano, con la Fundación para la Defensa del Interés Público -FUNDEPUBLICO, y el Instituto Latinoamericano de Servicios Sociales -ILSA.

-Proyecto de Equidad de Género.

Aunque la mujer contribuye de manera muy importante en la economía, la cultura y el bienestar del país, menos de un 10 por ciento de los representantes populares elegidos a nivel local son mujeres. La mujer negra o indígena tiene una muy baja participación dentro del proceso político. Con miras a la solución de este problema, la ACDI destinó en 1994 una suma de 850 mil dólares para la creación del Fondo de Equidad de Género, cuya duración es de cinco años. Se busca promover la participación femenina en las instituciones y cuerpos colegiados locales. Los ocho programas contemplados dentro del proyecto son implementados por grupos de mujeres, organizaciones comunales y una entidad universitaria.

El proyecto incluye tres elementos básicos: la conciencia pública de la importancia de elegir mujeres como representantes locales; la capacitación de la mujer pobre que le permita participar de manera efectiva en el proceso político y el entrenamiento en liderazgo para la mujer que desee candidatizarse a cargos públicos.

La campaña de percepción pública se dirigió tanto a hombres como a mujeres, que tomaron parte en talleres y debates públicos sobre género y participación política. Adicionalmente se publicaron dos mil manuales sobre el tema, que fueron distribuidos en diversas regiones con el objeto de despertar interés sobre el tema.

Once proyectos de capacitación se han dirigido a más de quinientas mujeres indígenas para permitirles su participación en los procesos locales de toma de decisiones, y más de tres mil mujeres, incluyendo mujeres negras e indígenas han recibido la capacitación necesaria en liderazgo, negociación, administración local y habilidad oratoria que les permita candidatizarse a cargos públicos locales.

-Proyectos con la Cruz Roja Colombiana.

En cumplimiento de las Convenciones de Ginebra, se aprobó en 1996 un proyecto para estimular, dentro de las fuerzas militares y de policía de América del Sur, el respeto por el Derecho Internacional Humanitario en situaciones de conflicto armado o de levantamiento civil. El proyecto fue implementado por el Comité Internacional de la Cruz Roja con la cooperación de la Cruz Roja canadiense y las Fuerzas Armadas de Canadá. Este proyecto desarrolla actividades en Colombia y Ecuador.

La duración del proyecto es de cinco años y tiene un costo de 2.4 millones de dólares para la ACDI. El Comité de la Cruz Roja Internacional delegó en la Cruz Roja Colombiana la implementación y desarrollo del proyecto.

Otro proyecto de contribución de ACDI y la Cruz Roja Canadiense en colaboración con la Cruz Roja Colombiana es el de Asistencia Primaria de Salud, destinado a mejorar las condiciones nutricionales y de salud de grupos vulnerables marginalizados por la pobreza y la falta de acceso a servicios primarios de salud, agua potable y sanidad. El enfoque se dirige principalmente hacia las mujeres y los niños. En Colombia se desarrolla en siete departamentos de las zonas costeras y comprende zonas en conflicto.

-El fondo Canadiense de Iniciativas Locales.

Es un Fondo dentro de la Embajada de Canadá en Bogotá, bajo la directa supervisión del Embajador, que destina sus recursos a pequeños programas y proyectos planteados por organizaciones no gubernamentales, asociaciones y otras entidades, principalmente en el campo de los derechos humanos, salud, y proyectos de construcción o de producción a pequeña escala. Cuenta con recursos por valor de 300 mil dólares anuales.

El Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable

Colombia al igual que Canadá, concibe el desarrollo sustentable enmarcado dentro de una perspectiva social, cultural, comercial, ambiental y económica. Para ambos países el desarrollo sustentable es piedra angular de su actual política exterior, y el logro de la prosperidad económica, el desarrollo social y la protección ambiental, sus principales objetivos.

Colombia desde la época de los setenta contaba con una sólida estructura legal en materia medioambiental, y a partir de la Constitución de 1991 y de la expedición de la Ley 99 de 1993, que creó el Ministerio del Medio Ambiente y el Sistema Nacional Ambiental, con un marco adecuado para el logro de tan importante propósito.

En el caso particular de Colombia la ACDI ha participado en diversos proyectos desde que inició sus actividades en 1969.

En consideración al alto grado de experiencia y conocimientos de Canadá en sectores como los de telecomunicaciones, minería, petróleo y gas, y en lo relacionado con el medio ambiente, el Gobierno de Colombia ha requerido su asistencia y cooperación a través de la ACDI.

Algunas de las iniciativas y proyectos en desarrollo se mencionan a continuación:

-Conversión de deuda.

Transcurrida la Cumbre de Río, Canadá destinó 16.5 millones de dólares de deuda oficial bilateral para ayuda contra la pobreza y protección medioambiental.

Dichos fondos se han canalizado a través de Ecofondo para financiación de proyectos y programas propuestos por entidades gubernamentales y no gubernamentales. El acuerdo de contribución canadiense se firmó el 2 de agosto de 1993 y debe terminar a finales de 1998. La junta de directores de Ecofondo para la iniciativa canadiense está compuesta por un representante de la Agencia Nacional de Cooperación, cinco representantes de organizaciones medioambientales no gubernamentales, un representante del Ministerio de Medio Ambiente o su delegado y un representante de ACDI. Hasta la fecha han sido financiados a través de este mecanismo cerca de setenta y cinco proyectos.

-Asistencia técnica a la Corporación Autónoma Regional de Risaralda.

La evaluación final de terminación del proyecto se adelantó a finales de 1997. El propósito de esta iniciativa por valor de 4.5 millones de dólares era la de capacitar, mediante asistencia técnica, transferencia de tecnología, y suministro de equipos, la administración y utilización de recursos hídricos.

-Desarrollo de Recursos Humanos.

El propósito de este proyecto, por valor de 4.7 millones de dólares, era el de fortalecer la mano de obra e instituciones educativas en áreas claves del desarrollo, mediante entrenamiento en Colombia y becas en Canadá. Permitió mejorar la capacidad institucional en los sectores de minería, petróleo y gas, con especial énfasis en la protección y administración medioambiental.

El comité directivo de este proyecto estaba compuesto por representantes del Departamento Nacional de Planeación, de Icetex, Colciencias, un representante de la Embajada de Canadá y la agencia ejecutora Eduplus.

-Proyecto de Minas, Energía y Medio Ambiente.

Este proyecto, desarrollado por el "Canadian Energy Research Institute" en colaboración con el gobierno de Colombia, comprende el fortalecimiento del ministerio de Minas y Energía y sus entidades adscritas, así como del Ministerio del Medio Ambiente y otras instituciones del sistema nacional ambiental, para implementar reformas de fondo en la gestión económico-ambiental que ya han sido promulgadas o en el proceso de serlo. Ello se llevará a cabo por medio de transferencia de conocimientos y de información, y comprende cursos de capacitación en Colombia y en el Canadá, visitas empresariales y organizacionales, y visitas a corto y largo plazo de expertos canadienses.

El proyecto está estructurado de tal forma que la asistencia canadiense, los servicios de asesoría y la formación y transferencia de tecnología se orienten bajo cuatro componentes:

Apoyar al Ministerio de Medio Ambiente para formular, desarrollar, implementar y administrar políticas y reglamentaciones ambientales para el sector.

Apoyar al Ministerio de Minas y Energía para implementar reformas cuyo objetivo es el de fortalecer las operaciones y reglamentaciones que regulan las actividades relacionadas con hidrocarburos; Apoyar al Ministerio de Minas y Energía para planificar e implementar políticas relacionadas con la energía; y apoyar el desarrollo de políticas y procedimientos para reglamentar y controlar el sector minero en Colombia.

Otros proyectos que se desarrollan a través del programa de asociación de ACDI son:

-Cooperación Institucional.

Proyecto de sistemas de evaluación medioambiental entre el Camosun College y la Universidad de los Andes por valor de 383 mil dólares, cuyo propósito es el establecimiento de un laboratorio de sistemas de información geográfica.

-Tratamiento de Agua Potable.

Este proyecto, con una duración de cuatro años, por valor de 440 mil dólares, se adelanta entre el Centro Nacional de Agua Potable, el Sena, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Santa Fé de Bogotá y el CEGEP de Saint-Laurent. El propósito de este proyecto es facilitar la asistencia técnica y el entrenamiento para el control del agua potable urbana.

-Proyecto de Educación Medioambiental en la Zona Amazónica.

Con una duración de cinco años, este proyecto busca educar a los pobladores de la zona en la protección de su medio ambiente y evitar la progresiva degradación motivada por la explotación indiscriminada. El costo total del proyecto es de 748 mil dólares y cuenta con la participación de la Universidad de Quebec, Universidad Federal del Matto Grosso y la Universidad de la Amazonía, de Florencia, Caquetá.

ACDI patrocina igualmente un proyecto entre el Colegio de Agricultura de Nueva Escocia y la Facultad de Ciencias Agrarias y del Ambiente de la Universidad Francisco de Paula Santander, para el desarrollo de un programa educativo que busca el entrenamiento de profesionales para el desarrollo de la agricultura sustentable en el departamento de Norte de Santander y en el Estado Táchira de Venezuela.

Dentro de la cooperación industrial, la ACDI, además de otros proyectos, adelanta un programa con EMSIRVA para recolección de datos, diagnóstico de problemas y estructura de un plan maestro de recolección de basuras en la ciudad de Cali.

Además de la cooperación a través de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, el Canadá suministra ayuda y asistencia técnica invaluable a través de otras entidades y agencias gubernamentales, cuyo propósito fundamental es el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente. Dichas entidades son "Enviroment Canada"; "Canadian Environmental Assessment Agency"; el Instituto Internacional para el Desarrollo Sustentable; y el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo.

El Instituto Internacional para el Desarrollo Sustentable (IIDS)

Su misión es la de promover el desarrollo sustentable en la toma de decisiones tanto a nivel internacional como dentro de Canadá.

Contribuye con nuevos conocimientos, conceptos y análisis de políticas, y difunde informaciones sobre las mejores prácticas de desarrollo sustentable.

Sus siete áreas de programación comprenden:

Estrategias Comerciales

A través de sus publicaciones enfoca la manera en que se puede usar el desarrollo sustentable para mejorar la competitividad y crear empleo, al mismo tiempo que se aumenta y protege el medio ambiente.

Comercio y Desarrollo Sustentable

A través de análisis y estudios examina las posibilidades de hacer compatibles los acuerdos comerciales internacionales con el desarrollo sustentable, tomando como base para ello los principios acordados por una comisión internacional de expertos.

Adaptación de Comunidades y Estilos de Vida Sustentables

Mediante la investigación participativa identifica estrategias de adaptación de comunidades ubicadas en zonas secas y semiáridas.

Mediciones e Indicadores

Este programa procura un caudal de información valiosa sobre los usos exitosos de impuestos y subsidios para estimular la sustentabilidad teniendo en consideración que el indicador más importante de un gobierno es su presupuesto.

Seguridad Común.

Es un programa nuevo en el campo de la seguridad humana y ecológica. Parte del reconocimiento que muchos conflictos son resultado de la competencia por recursos escasos, o como resultado de la degradación del medio ambiente y en consecuencia de la economía.

Información y Comunicaciones

El IIDS ofrece la información más actualizada sobre el desarrollo sustentable en todo el mundo, a través de su centro de información localizado en Winnipeg, y por medio de las autopistas informativas.

Un programa final es el de Grandes Llanuras que se aplica en el enorme ecosistema de praderas entre Canadá y Estados Unidos y analiza la sustentabilidad de las políticas agrícolas.

El Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo.

Este Centro, que se había mencionado con anterioridad, está localizado en la ciudad de Ottawa y mantiene una oficina regional para América Latina y el Caribe en Montevideo, Uruguay. Esta oficina regional tuvo como sede hace algún tiempo a la ciudad de Bogotá.

El CIID estimula la investigación por especialistas nacionales con quienes colaboran investigadores canadienses de otros países de la región. Hasta la fecha ha financiado más de mil seiscientos proyectos y un gran número de investigaciones en la región.

Actualmente su experiencia se destina a las áreas de seguridad alimentaria, equidad en el uso de recursos naturales, conservación de la biodiversidad, mantenimiento y creación de empleos, estrategias y políticas para sociedades saludables, e información y comunicación.

El programa de investigación del CIID está compuesto por iniciativas de programa, exploraciones y secretariados internacionales.

Iniciativas de Programas.

Las iniciativas de programa son la unidad de trabajo primaria para el financiamiento de la investigación en los países en desarrollo. Están dirigidas por un equipo multidisciplinario y vinculan a los investigadores del Norte y del Sur con el objeto de tratar problemas específicos de investigación y fijar una agenda de trabajo.

Exploraciones.

Identifican nuevas oportunidades en las que el Centro puede aplicar su experiencia y contribuir de manera significativa a la investigación para el desarrollo.

Secretariados Internacionales.

En caso de requerirse más esfuerzos y recursos de los que puede proporcionar, el Centro en algunas ocasiones actúa como catalizador para obtener los fondos y recursos necesarios con el objeto de crear un secretariado internacional.

El Centro, por medio de la iniciativa MINGA, contribuye al manejo sustentable de los recursos naturales de América Latina y el Caribe mediante el diseño y ejecución de políticas y tecnologías que ayudan a quebrar el ciclo de empobrecimiento y degradación de los recursos naturales.

La iniciativa MINGA trabaja en cuatro ecoregiones de América Latina y el Caribe: las tierras altas de los Andes, las laderas montañosas de Centro América, las tierras bajas del Amazonas y las zonas costeras.

Los principales proyectos que adelanta en Colombia el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo son:

A . Competitividad y Protección medioambiental de pequeñas y medianas Empresas:

Mediante este proyecto se desarrolla la tecnología necesaria para el mejoramiento de las condiciones medioambientales en pequeñas y medianas empresas y de esta manera reducir la contaminación e incrementar la seguridad y la salubridad. Igualmente se busca mejorar las prácticas de administración. Los proyectos iniciales se han dirigido hacia empresas altamente contaminantes como curtiembres, prelavados de textiles y fundiciones. Se piensa extender a otras áreas como el procesamiento de café. Se ejecuta a través de la organización no gubernamental PROPEL.

B. Cambiotec

Proyecto de aplicación de biotecnología en el campo agrícola y medioambiental a través de la Fundación Andina para el Desarrollo Tecnológico, de Bogotá. La agencia ejecutora es la organización no gubernamental Tecnos, que en coordinación con distintas entidades gubernamentales identifica áreas prioritarias para la investigación biotecnológica y su aplicación. Igualmente apoya investigaciones y estudios en otros sectores de interés público.

C. Control integrado de Malaria

Este proyecto implementa un programa de control de la malaria en 20 comunidades de la costa pacífica en el departamento de Chocó. Se ejecuta a través de la Corporación para Investigaciones Biológicas de Medellín. Se espera contribuir a la descentralización de servicios médicos en las regiones de Bahía Solano y Nuquí. La investigación incluye la evaluación del impacto del programa en la morbilidad y mortalidad, y la posibilidad de incrementar medidas de control biológico del vector. El costo de este programa asciende a la suma de 470 mil dólares.

D. Programa para la Descentralización

Este proyecto evalúa la descentralización de servicios de salud y de infraestructura social en Colombia, Chile, Bolivia y Brasil. Busca fortalecer la capacidad administrativa municipal para evaluar, implementar y administrar los servicios de atención social de conformidad con los programas sociales de cada uno de los países.

E. Proyecto de Redes Piloto de Comunicaciones.

A través de Colnodo, Bogotá, este proyecto apoya a la Asociación para Comunicación Progresiva (APC) y dos de sus redes en Latinoamérica, para implementar, operar y evaluar dos redes piloto comunitarias que funcionarían a través de un telecentro. Las dos redes, Colnodo, en Colombia, y Ecuanex en Ecuador, facilitarán la participación de grupos y comunidades en el desarrollo de políticas locales. Estos telecentros piloto de bajo costo se adecuarán para servir a comunidades indígenas en la región selvática fronteriza y a grupos de bajos ingresos. Existen ya en operación dos de estos centros en la zona de Bogotá. F. Agricultura Sustentable en Zonas de Montaña

Se pretende con este proyecto el mejoramiento de las condiciones de comunidades campesinas en la zona montañosa. Se ejecuta en asocio con el Centro Internacional de Agricultura Tropical.

Como es evidente, uno de los principales campos de acción para el futuro en el marco de las relaciones bilaterales entre Colombia y Canadá es el relacionado con el desarrollo humano sostenible y la protección y conservación de la biodiversidad. Mediante las acciones concertadas a nivel internacional y regional y la cooperación técnica y financiera a nivel bilateral, el logro de estos objetivos podría llegar a ser menos difícil para el país.

Un convenio bilateral en materia de cooperación medioambiental, como el suscrito por Canadá con Argentina, Brasil y Chile, sería un instrumento necesario y útil que permitiría un decidido avance en tan importante tema.

Cooperación contra las drogas ilícitas.

Otro de los importantes temas de la agenda bilateral, que a la vez como los anteriores forma parte de la agenda global, es el del narcotráfico. La incidencia negativa de este fenómeno en las instituciones democráticas y el desarrollo económico y social de Colombia es solamente comparable al enorme daño que le ha causado al país en sus relaciones internacionales.

Desde la década de los años setenta, la lucha aislada del Gobierno colombiano para combatir este flagelo fue en gran medida desconocida por la comunidad internacional que no lograba entender su origen multinacional.

Los esfuerzos del Gobierno y de la diplomacia colombiana finalmente han logrado cambiar la percepción internacional frente al problema, como se ha evidenciado en el transcurso de los recientes foros multilaterales, en especial durante la Cumbre de las Américas de Santiago de Chile y la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada en junio de 1998, con el fin de promover la cooperación internacional con respecto a las drogas ilícitas y delitos conexos.

Dicha cooperación se desarrollará en el futuro basada en los principios de multilateralidad, corresponsabilidad, igualdad e integralidad, firmemente defendidos por Colombia.

Cooperación para el Desarrollo.

En el campo de la cooperación, Canadá ha desarrollado importantes proyectos en Colombia desde 1972 hasta la fecha. Algunos de estos proyectos han sido ya mencionados anteriormente y otros se señalarán a continuación:

Proyecto de Reforma del Sector de Telecomunicaciones.

Es un proyecto por valor de 4 millones de dólares que termina el 31 de marzo del año 2002. El objeto de este proyecto es el de facilitar asistencia técnica para la reforma del sector de telecomunicaciones mediante los servicios de asesores y técnicos canadienses y el suministro de equipos. Una agencia ejecutora canadiense, la firma SOPRIN Internacional de Montreal, hará el monitoreo y evaluación. El comité directivo de dicho proyecto está integrado por un representante del Ministerio de Comunicaciones, uno del Departamento Nacional de Planeación, uno de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y un representante de la oficina de asistencia Técnica de la Embajada de Canadá en Bogotá.

Proyecto para fortalecimiento de cooperativas

Este es un proyecto a cinco años entre las Universidades de Sherbrooke y la Pontificia Universidad Javeriana para el desarrollo y fortalecimiento de cooperativas. El memorando de entendimiento fue firmado en julio de 1995, y el costo total del proyecto asciende a los 750 mil dólares.

Proyecto de Salud

Este proyecto entre la Facultad de Medicina de la Universidad de McGill y la Universidad del Valle tiene como objeto el intercambio de información y tecnología en los sectores de salud familiar y comunitaria. Se inició en junio de 1995 y finalizará en mayo del año 2002.

Desarrollo de Estándares en Enfermería.

Es un proyecto con vigencia de tres años, iniciado en 1996, entre la Asociación Nacional de Enfermeras (ANEC), y la Asociación Canadiense de Enfermería para el desarrollo de estándares en enfermería.

Proyecto de Turismo.

Este proyecto entre la Asociación de Colegios y Universidades de Canadá (AUCC) y la Universidad Católica de Manizales, que se desarrolló entre 1994 y 1997, tenía por objeto el establecimiento de un centro de excelencia para el turismo y el ecoturismo. Su costo total fue de 422 mil dólares.

Proyecto para Minusválidos.

Este es un acuerdo de contribución entre la Canadian Association for Community Living (CACL) y la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI), destinado a promover los derechos de hombres, mujeres y niños minusválidos.

En el ramo de Cooperación Industrial de ACDI, establecido en 1978, se comprenden diversos proyectos destinados al sector privado colombiano. Hasta la fecha, dentro de este programa se han destinado 16 millones de dólares a 199 iniciativas generadas en el sector privado canadiense.

Para el año fiscal de 1996-97, el programa industrial de ACDI apoyó 18 proyectos mediante el desembolso de 1.032.424 dólares.

En el sector privado colombiano el programa apoya empresas de servicios profesionales, principalmente de ingeniería y medioambientales, y gracias a ello se ha despertado un enorme interés de sectores homólogos canadienses que buscan establecer sociedades en conjunto con empresas colombianas.

Como ejemplo de lo anterior se pueden mencionar los joint-ventures constituidos por la Royal Building Systems Ltd, de Toronto, para la producción de productos plásticos de extrusión para el sector de construcción de vivienda; por John Meunier de servicios en tratamiento de aguas y, eventualmente, para la producción local de componentes para sistemas de tratamiento de aguas; por STUART ENGINEERING and SURVEYING Ltd, de Alberta, para servicios de supervisión en el área petrolera; y, finalmente, el contrato por valor de 1.5 millones de dólares en favor de International Road Dynamics Inc., de Saskatchewan, para el suministro de sistemas de peaje en carreteras.

Otros proyectos importantes en este mismo sector comprenden:

Asistencia Técnica a la Industria Lechera.

Proyecto que se desarrolla entre la Asociación Holstein de Canadá y su homóloga colombiana, por valor de 415 mil dólares, para el montaje de un laboratorio de análisis de sangre, un programa de registro genérico y equipos de clasificación.

Programa con el Instituto Nacional de Cancerología.

Se encuentra en su segunda fase de ejecución, entre la empresa Theratronics, productora de equipos de radioterapia, incluidas unidades de tratamiento de cobalto, y el Instituto Nacional de Cancerología. Se trata de un programa de entrenamiento para mejoramiento del sistema del instituto en 17 centros localizados principalmente en regiones rurales. El costo total de la segunda fase es de 80 mil dólares.

Información geofísica del sector minero.

Por valor de 200 mil dólares, este proyecto se desarrolla entre la sociedad Roche International y la Corporación del Valle del Cauca e Ingeominas. Se presta asistencia técnica para el sistema SIGEOM para el manejo de información geofísica del sector minero.

En programas sociales la ACDI ha financiado en parte las actividades de dos entidades canadienses en Colombia, que desde tiempo atrás han prestado muy valiosos servicios al país en diferentes sectores. Ellas son, la CUSO (Canadian University Service Overseas), y CESO (Canadian Executive Service Overseas).

La CUSO desarrolló entre 1985 y 1993 un importante proyecto entre las comunidades indígenas de los departamentos de Antioquía, Cauca, Córdoba, Chocó y Tolima, destinado a mejorar las condiciones de vida de las comunidades y promover un proceso autónomo y sustentable de desarrollo. La ACDI aportó para este programa una suma de 250 mil dólares para la primera fase, y 2.7 millones de dólares para la segunda. Actualmente CUSO trabaja en proyectos relacionados con la mujer y derechos humanos a través de su oficina en Bogotá.

La CESO es un servicio de expertos canadienses retirados, que de manera voluntaria contribuyen en los muy diversos sectores de sus distintas especializaciones. Cerca de treinta expertos por año prestan su asesoría a corto o mediano plazo a diferentes entidades del sector agro-industrial y de servicios. Los sectores de actividad los identifica y coordina la organización no gubernamental FISITEC.

La ACDI igualmente contribuye con una suma de 2 millones de dólares por año, destinados al Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), localizado en Palmira, Valle.

En otros proyectos regionales de envergadura, Canadá colabora con ARPEL, que busca desarrollar la eficiencia y capacidad de Ecopetrol en tecnologías de control medioambiental; con la organización Panamericana de la Salud en proyectos de epidemiología, a través del "Canada Centre Laboratory for Disease Control", por valor total de 2.5 millones de dólares; y con Globesar 2, a través de la empresa canadiense Radarsat y el Canada Centre for Remote Sensing, para suministrar información satelital a siete entidades nacionales.

Cooperación Universitaria para el Desarrollo La cooperación canadiense en este campo ha sido importante y se han desarrollado proyectos de utilidad tanto para las entidades universitarias colombianas como para el país. Algunos de ellos han sido los siguientes: Proyecto de entrenamiento en medicina veterinaria entre la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Guelph (1988-1992).

Proyecto de estudios sociológicos y medioambientales entre la Asociación para el Desarrollo Campesino (APDC) y la Universidad de Laval. (1992-1995).

Proyecto de administración agro-industrial entre la Universidad Francisco de Paula Santander y el Nova Scotia Agricultural College. (1991-1994) Proyecto en administración cooperativa entre la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de Sherbrooke. (1992-1993).

Proyecto de entrenamiento de profesorado entre el Instituto SER y la Universidad de Toronto (1989)

Proyecto en ciencias de la Información entre la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de Toronto (1991-1992).

Proyecto para la reforma fiscal y cambio estructural entre Fedesarrollo y la Universidad de Western Ontario (1992-1994).

Proyecto de Universidad a Distancia entre las Universidades del Valle y Militar Nueva Granada y Télé-Université (1996-1997).

Los proyectos que se desarrollan en la actualidad son:

Proyecto de entrenamiento en agricultura sustentable entre la Universidad Francisco de Paula Santander y el Nova Scotia Agricultural College (1997-2002).

Proyecto de educación a distancia en materia medioambiental entre la Universidad de la Amazonía y la Universidad de Quebec en Montreal. (1996-2002).

Proyecto en desarrollo cooperativo entre la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de Sherbrooke. (1995-2001).

Recientemente se negoció un acuerdo entre la Asociación de Universidades Colombianas (ASCUN), y la Asociación de Universidades y Colegios de Canadá (AUCC), con el propósito de promover la internacionalización y el intercambio de información para una futura cooperación entre las comunidades académicas y científicas colombo-canadienses.

Las entidades se comprometieron a facilitar la información necesaria entre las dos asociaciones; a difundir entre sus respectivos miembros las solicitudes específicas de cooperación de instituciones colombianas y canadienses; a servir como punto central de contacto y mantener contacto permanente; a relacionar sus páginas electrónicas en el Internet; a intercambiar publicaciones; y notificarse mutuamente de las oportunidades y asuntos de interés.

Igualmente se renovó un acuerdo de becas con universidades de la provincia de Quebec, que es un valioso instrumento para el intercambio universitario y para la especialización de profesionales colombianos. Se denomina "Convenio para la Formación de Recursos Humanos", suscrito entre el Gobierno de Colombia y el Gobierno de la provincia de Quebec".

En el campo de la cooperación universitaria se ofrecen grandes oportunidades para el país, ya que Canadá cuenta con algunas de las más prestigiosas entidades universitarias del mundo, y existe la voluntad y el deseo de una mayor colaboración.

A finales del año pasado se llevó a cabo una visita de 25 rectores colombianos, acompañados por el presidente de la Asociación Colombiana de Universidades y por el director de Icetex, durante la cual se logró establecer estrecho vínculo con universidades de la provincia de Ontario y de Quebec, e igualmente se suscribió un memorando de entendimiento con la asociación de Rectores de Quebec.

Este campo de la colaboración universitaria será, sin lugar a dudas uno de los más promisorios en las relaciones futuras entre Colombia y Canadá.

Comercio e Integración

Los significativos cambios estructurales realizados en Colombia durante los primeros años de la presente década, así como la consecuente apertura hacia el exterior, produjeron un notable incremento en el intercambio comercial bilateral.

En efecto, las exportaciones canadienses de bienes y servicios hacia Colombia tuvieron un incremento del 77 por ciento entre 1990 y 1995. Algo similar ocurrió con las exportaciones colombianas hacia Canadá que aumentaron un 180 por ciento durante el mismo período.

Desde entonces la relación comercial bilateral se ha sostenido, con leve descenso en 1997.

Según Statistics Canada, las cifras de exportaciones colombianas han sido de 270 millones de dólares para 1995; 217 millones para 1996; y 214 millones para 1997.

Durante 1997, Colombia por primera vez exportó hacia Canadá productos tales como tuberías, cartones, papel de baño y Kleenex, joyería y elementos quirúrgicos como jeringas, gasas y guantes. Por otro lado, decayó la exportación de frutas frescas, de banano, café y azúcar.

Según la oficina de Proexport en Toronto, que ha trabajado de manera muy activa y eficaz en la identificación de mercados y en la promoción de productos de exportación colombianos, al hacer una comparación de las exportaciones colombianas a Canadá durante el primer trimestre de 1997, en relación con las del mismo período en 1998, se nota un incremento del 44.1% dentro de renglones no tradicionales como extractos de café, autopartes, gelatinas, ropa de mujer, plásticos y artesanías.

Algunas tareas que en este campo piensa adelantar la Embajada de Colombia en Canadá, en coordinación con la Oficina Comercial de Proexport y con los consulados en Toronto, Montreal y Vancouver, son la promoción de visitas a Canadá de exportadores colombianos y de empresarios canadienses a Colombia; la organización de conferencias y seminarios que permitan un mayor conocimiento de los mercados y de sus oportunidades; y el aprovechamiento de asistencia técnica y de recursos que ofrecen entidades como la Export Development Corporation y el Trade Facilitation Office.

Canadá ha sido líder en el esfuerzo por unificar las economías hemisféricas, mediante el acuerdo de libre comercio cuyo proceso se inició en la primera Cumbre de las Américas en 1994.

Desde entonces ha participado con señalado interés en las cuatro reuniones de Ministros de Comercio celebradas hasta la fecha, así como en las deliberaciones de los grupos de trabajo que recolectan y recopilan la información del estado actual de las relaciones comerciales en el hemisferio.

Durante la reciente reunión de Ministros de Comercio de las Américas, celebrada en San José de Costa Rica, los 12 grupos de trabajo se transformaron en 9 grupos de negociación, que iniciaron sus tareas el 30 de septiembre bajo la presidencia canadiense del Comité de Negociaciones Comerciales. La presidencia de las negociaciones del ALCA que será por rotación cada 18 meses, o al concluir cada Reunión Ministerial, le corresponderá después de Canadá a Argentina, Ecuador, y de manera conjunta a Brasil y Estados Unidos.

 Canadá, al frente del Comité de Negociaciones Comerciales, tendrá la responsabilidad de guiar el trabajo de los grupos de negociación, uno de los cuales, el de acceso a mercados se encuentra presidido por Colombia.

Inversión

La inversión canadiense en Colombia aumentó de manera muy significativa en los últimos años.

Tradicionalmente se había destinado a los sectores químico, metalmecánico, minero, agrícola y maderero.

Desde 1994 hasta la fecha, la inversión de grandes empresas como Northern Telecom, Newbridge Networks, Seagram, Mccain Foods, Transcanada Pipelines, Bell Canada International, y Agra International, y de otras como Northex Internacional, Latin Gold y Owen Dennis Incorporated, ha llegado a la cifra de tres mil millones de dólares, principalmente en los sectores de telecomunicaciones, petróleo y gas, energía y transporte.

Aunque en cierta medida la situación de orden público, y la falta de un instrumento como un acuerdo de protección de inversiones han desestimulado una mayor inversión, el hecho evidente es que Colombia, con más de cincuenta años de estabilidad y crecimiento económico, es el país que junto con Chile ofrece los mayores atractivos para la empresa canadiense.

TransCanada Pipelines e Interprovincial Pipelines en la construcción de oleoductos (Ocensa-Oleoducto centro-oriente), con una inversión cercana a los mil millones de dólares; Bell Canada en el desarrollo de telefonía celular; Northern Telecom en el diseño e instalación de torres para el sistema celular y la cooperación técnica con Telecom; Agra International en los sectores de energía hidroeléctrica y medioambiental, son un ejemplo del creciente interés canadiense por las posibilidades que ofrece el mercado colombiano.

Un sector que tendrá un auge importante en años venideros es el de la tecnología medioambiental.

Otro campo de indudable importancia es el relacionado con proyectos de privatización en los sectores de infraestructura, petroquímico, minero, financiero, energético y de telecomunicaciones.

Desarrollo de la Relación en los Foros Multilaterales

Colombia y Canadá han coincidido y colaborado de manera efectiva en el seno de las organizaciones multilaterales y especialmente en el ámbito de las Naciones Unidas.

Canadá, como se había mencionado antes, hace parte de todos los tratados y convenciones de Naciones Unidas sobre derechos humanos y se espera su adhesión a la Convención Americana de Derechos Humanos como muestra adicional de su compromiso.

Para el logro de la promoción y la protección de los derechos humanos a nivel internacional, la aproximación canadiense es positiva mediante el diálogo y el apoyo directo para el desarrollo de prácticas democráticas, el fortalecimiento de las instituciones judiciales, la asistencia técnica y entrenamiento en aspectos administrativos, el apoyo o procesos electorales y la presencia activa de equipos observadores. En casos extremos puede llegar al empleo de métodos coercitivos como la imposición de sanciones económicas.

Su vehemente actuación a través de los foros multilaterales como la ONU, la OEA, la Comunidad Británica de Naciones, la Francofonía, la Organización Mundial del Trabajo y las Cumbres Americanas, es otra estrategia para afianzar su política en esta materia.

Otro importante elemento dentro de la formulación y ejecución de la política canadiense sobre derechos humanos, que determina en alto grado su aproximación al problema en diferentes países del mundo, es la participación en el proceso de la sociedad civil.

Canadá es el único país del mundo que realiza consultas intensas con las diversas organizaciones no gubernamentales que se ocupan del tema de derechos humanos, antes de cada una de las sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Igualmente lo hace con instituciones académicas, con el Centro para Derechos Humanos y Desarrollo Democrático, de la ciudad de Montreal, y con el centro para el Desarrollo de la Política Exterior de la ciudad de Ottawa.

Recientemente concluyeron dos procesos en los cuales Canadá había puesto el mayor interés, como son el que llevó a la firma de la convención que prohibe el uso, producción, almacenamiento y transferencia de minas terrestres antipersonales, llamado el Proceso de Ottawa, y la iniciativa para el establecimiento de la Corte Penal Internacional, que concluyó en la ciudad de Roma.

En los principales temas de la agenda global los intereses y las posiciones de las dos naciones generalmente han coincidido, como es el caso en lo relacionado con el desarrollo sostenible, la paz y la seguridad internacionales, la cooperación internacional, el medio ambiente, los derechos humanos, la lucha contra las drogas ilícitas y la reforma de las organizaciones internacionales.

Canadá y Colombia han sido promotores de iniciativas importantes frente a todos estos temas, y de manera especial en lo relacionado con la reforma de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta de la Organización de Estados Americanos.

En lo referente a la reforma al sistema de las Naciones Unidas, Colombia, de tiempo atrás, había coordinado la posición latinoamericana y del Caribe al actuar en la Secretaría protempore del Grupo de Río. En ese entonces se consideró que la reforma debía realizarse dentro de unos lineamientos que aseguraran la participación y la representatividad, la democratización de las decisiones, el fortalecimiento de las organizaciones regionales, especialmente en lo relacionado con la paz y la seguridad, y el fortalecimiento de la capacidad financiera de la ONU.

Canadá estima que el proceso de reformas debe estar enfocado hacia las áreas económicas y sociales dentro de una aproximación pragmática para mejorar la eficiencia de la Organización, así como su capacidad financiera.

La organización de las Naciones Unidas es el principal medio para el logro de los objetivos canadienses respecto a la seguridad global dentro de su multilateralismo. Por ello ha trabajado activamente en el fortalecimiento de la capacidad de acción preventiva de la Organización.

Igualmente ha llevado a cabo en exhaustivo análisis de las actividades económicas y sociales de manera que reflejen una más amplia definición de la seguridad global. Una de las iniciativas canadienses ha sido la de fortalecer la capacidad de reacción rápida como medio de fortalecer la función de mantenimiento de la paz.

Canadá ha sido un firme impulsor de las reformas al sistema de la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo primordial de buscar su fortalecimiento. En tal sentido ha participado con interés en los principales desarrollos tendientes al mejoramiento de la capacidad del Secretario General y al establecimiento de una más adecuada estructura directiva, como es la creación del cargo del Secretario General Adjunto, para el cual fue designada la ciudadana canadiense Louise Fréchette; el establecimiento de la Unidad de Planeación Estratégica; el fortalecimiento de los comités ejecutivos de los grupos sectoriales creados por el Secretario General en 1997, que incluyen a todos los departamentos, fondos y programas de la Organización; la búsqueda de la solvencia financiera y la reducción de costos administrativos.

Otras iniciativas canadienses han sido las tendientes a la promoción del desarrollo sustentable como prioridad central de las Naciones Unidas; el fortalecimiento de la capacidad operativa para la promoción y construcción de la paz en etapas posteriores al conflicto; y la ampliación de las actividades relativas a los derechos humanos a través de la reorganización del secretariado de Derechos Humanos y la integración de los principios sobre derechos humanos en todas las principales actividades y programas de las Naciones Unidas. Colombia ha coincidido generalmente con las apreciaciones canadienses en la mayoría de temas que pretenden al fortalecimiento de la Organización y un mejor desempeño de sus actividades.

Temas tales como el avance en la agenda de desarme, a través del establecimiento del Departamento de Desarme y Regulación de Armamento, que permita la reducción de las armas de destrucción masiva, o el mejoramiento de la capacidad de respuesta humanitaria a través de la creación de la Oficina de coordinación para Ayuda de Emergencia en lugar del Departamento de Asuntos Humanitarios, han sido tanto del interés colombiano como canadiense.

Igualmente la promoción de las condiciones de progreso económico y social, uno de los principales objetivos de las Naciones Unidas, ha sido motivo de definido estudio y análisis con miras a superar los obstáculos que encuentra el desarrollo. Para ello, una de las principales metas es el fortalecimiento del Consejo Económico y Social.

El control de las drogas, la prevención del crimen y la lucha contra el terrorismo internacional, han sido campos de atención prioritaria por parte de ambos gobiernos. Este tema es uno de los ocho temas prioritarios en el mediano plazo para el período 1998-2001.

Una de las reformas sustanciales en este campo es el fortalecimiento de la capacidad operativa de la Organización al transformar la División para Prevención del Crimen y Justicia Criminal en el nuevo Centro de Prevención del Crimen Internacional.

Otros temas fundamentales como la ampliación del Consejo de Seguridad con base en una representación geográfica equitativa, así como el establecimiento de nuevas normas para su funcionamiento, y la cooperación para el desarrollo son objeto de la mayor atención tanto de Colombia como de Canadá.

Asuntos Regionales Desde su ingreso a la Organización de Estados Americanos en 1990, Canadá ha colaborado de manera cercana con Colombia en el análisis y desarrollo de los principales temas regionales y hemisféricos, en particular en lo relativo a la defensa de la democracia, que dio lugar a la Resolución de Santiago y el Protocolo de Washington, así como la defensa y seguridad colectiva, la protección del medio ambiente y el desarrollo sustentable.

Especialmente importante ha sido la colaboración en temas como los derechos humanos y las acciones contra el tráfico ilícito de estupefacientes, así como el control al tráfico de armas, municiones y explosivos.

En este sentido, en materia de derechos humanos, Canadá ha desarrollado el Proyecto de Difusión del Derecho Internacional Humanitario, por valor de 2.3 millones de dólares a cinco años, que tiene por objetivo difundir los principios del Derecho Internacional Humanitario dentro de las fuerzas armadas de 12 países de la región.

Dentro del marco de la CICAD, y en desarrollo de la Estrategia Antidrogas en el Hemisferio, Canadá trabaja muy activamente en los principales aspectos del problema como son la reducción de la demanda, la reducción de la oferta y las medidas de control necesarias que permitan erradicar el tráfico ilícito de drogas y delitos conexos.

En casos que causaron evidente preocupación regional y hemisférica, como el conflicto fronterizo entre Ecuador y Perú, o la situación en Haití, hubo generalmente coincidencia de posiciones y de aproximaciones.

En iniciativas tales como la cooperación de ciencia y tecnología ha contado Colombia con el apoyo canadiense, al igual que en la lucha contra la corrupción, que dio lugar a la Convención Interamericana contra la corrupción.

En el proceso de integración regional, que actualmente se adelanta bajo la presidencia canadiense, la cooperación y colaboración ha sido plena y fructífera. Tanto Colombia como Canadá han otorgado prioridad al proceso y han participado de manera activa a través de las reuniones del Grupo de Seguimiento, de los grupos de trabajo y de las reuniones ministeriales.

El fortalecimiento de la Organización de Estados Americanos y del Sistema Interamericano, así como el logro de la integración hemisférica son prioridades de ambos países para iniciar el nuevo milenio.

La Comunidad Andina y Canadá.

Entre 1969 y 1996 Canadá ha perdido importancia como mercado de destino de las exportaciones andinas al mundo (de representar el 7 por ciento en 1969, pasó a significar algo más del 1 por ciento en 1996). Por su parte, para la Comunidad Andina dicho país mantiene su significación como mercado proveedor al fluctuar entre 2 y 3 por ciento de las importaciones totales.

La balanza comercial en todo el período es favorable para la Comunidad Andina. La diferencia entre el acumulado de las exportaciones e importaciones para el periodo contemplado arroja un saldo favorable para la subregión andina de 6.903 millones de dólares. Sin embargo, en los últimos años la balanza es deficitaria para la Comunidad debido a las menores ventas de combustible hacia el mercado canadiense.

El intercambio comercial entre la Comunidad Andina y Canadá, acumulada en el período comprendido entre 1969 y 1996, alcanzó aproximadamente 37.234 millones de dólares, de los cuales 22.088 millones de dólares corresponde a las exportaciones de la Comunidad hacia Canadá y 15.186 millones a las importaciones andinas desde Canadá.


TLC Colombia y Canadá
TLC Canada / Colombia
Presentación ABC del TLC Colombia Canadá, Septiembre 10, Maison du Citoyen.

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